Falta competencia: el factor clave detrás de la inflación de marzo

Milei admitió hoy que el dato del IPC es malo y el núcleo del problema estaría en sectores donde la oferta es monopólica u oligopólica.


Por Miguel Ángel Rouco

La inflación persistente desde hace un año muestra los desequilibrios estructurales a los que está sometida la economía argentina. Los datos recientes de marzo ponen en evidencia que la falta de competencia es un factor mucho más importante que los puntuales excesos de liquidez en el crecimiento de los precios.

El Presidente Javier Milei admitió hoy que el dato de inflación es malo. Teniendo en cuenta la perspectiva desde donde se miren las cifras, el índice de precios es negativo, aunque advirtió que este «puede ser el peor».

La inflación de marzo fue del 3,4%

Si miramos la inflación de marzo de 2025, que marcó una suba del 3,7%, el dato actual es menor. Sin embargo, en el medio ocurrió una corrida cambiaria de unos 40.000 millones de dólares que se trasladó directamente a las góndolas y provocó esta escalada.

El efecto de la guerra en Oriente Medio puede influir en parte en la suba de ciertos valores, pero el núcleo del problema está en los sectores de servicios, donde la falta de competencia y el retraso de tarifas alimentaron el índice de precios.

Los rubros con mayor crecimiento son precisamente aquellos donde la oferta es monopólica u oligopólica. Por caso, Educación, Transporte y Salud son los sectores que más aumentos registraron, junto con los servicios esenciales (luz, gas y peajes).

Tal vez, el error del gobierno en pos de consolidar el superávit fiscal haya sido acelerar la eliminación de subsidios tarifarios, alimentando la suba de precios en momentos en que los salarios no crecen.

Luego del 3,4% de inflación, Milei defendió el rumbo económico con una crítica a la «política tradicional»

En el renglón educativo, existe una clara disminución de la oferta debido al cierre de numerosos establecimientos. En el transporte, la suba de los combustibles por el conflicto internacional potenció los costos de logística en toda la cadena de comercialización.

En cuanto a la salud, un sector con una demanda inelástica, es donde más se nota la falta de competencia, especialmente en las prepagas. Este es un claro ejemplo de oligopolio donde el gobierno deberá trabajar a fondo; resulta llamativo que no operen en el país las principales aseguradoras mundiales que sí están presentes en mercados menores como Uruguay o Paraguay.

El gobierno podría haber hecho un esfuerzo disminuyendo el Impuesto a las Transferencias de Combustibles para morigerar el impacto del petróleo, o haber avanzado con menor celeridad en el blanqueo tarifario. Según el análisis, estos son los únicos yerros atribuibles a la Casa Rosada; el resto se define como fallas estructurales diseñadas por el corporativismo previo.

Inversiones, inflación y dólar: las claves del nuevo escenario económico

Actualmente, el crédito está creciendo, la demanda de dinero aumenta y las tasas de interés están bajando, al igual que el tipo de cambio. ¿La mejora es lenta? Sí, pero la magnitud de la corrida cambiaria previa exige que las correcciones lleven más tiempo.

Además de mantener el superávit fiscal y la contracción monetaria, el gobierno debería avanzar con una liberación total del cepo cambiario para absorber flujos de divisas y aplicar mayores desregulaciones que eliminen los oligopolios.

La estacionalidad y las contingencias geopolíticas afectarán a la economía como en otros países, pero se prevé que sean solo un fenómeno temporal de corto plazo.

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